viernes, 15 de abril de 2011

Reflexiones sobre el puesto de trabajo

         “Oir o leer sin reflexionar es  
      una ocupación inútil”. Confucio.

Estas anotaciones recogen didácticamente las ideas centrales tratadas en un taller de desarrollo organizacional en el cual participé junto con un grupo de asociados de una cooperativa de recicladores de Bogotá (2007).

En el evento hubo una jornada de carácter analítico en torno del tema análisis de los puestos de trabajo en las empresas en su sentido social, cultural y organizacional. Esta experiencia se sistematizó posteriormente y de allí tomé los aspectos relevantes para configurar estas reflexiones. La propuesta temática se refirió a los puestos de trabajo enfocados en tres dimensiones: física, psicológica y sociocultural, para ir más allá de las dimensiones puramente ocupacional y economicista.

Mis reflexiones son una adaptación del tema objeto del ejercicio participativo, por tal razón reciben una adecuación pedagógica. En forma directa el tema se relaciona con los ambientes organizacionales donde están inmersas las personas que laboran en oficinas en general, los trabajadores en talleres relativamente organizados, los vendedores internos de almacenes, los meseros que atienden en restaurantes, los vendedores informales en casetas o estacionarios, en fin, quienes realizan sus labores cotidianas en un puesto de trabajo determinado, en cuyo ejercicio diario tienen relaciones con personas del entorno.

Antes de abordar el desarrollo del contenido, es conveniente hacer claridad que en el ejercicio de sus actividades laborales la persona entra en contacto y relación tanto con las tareas específicas del cargo (o empleo) como consigo misma y con otras personas, con datos e informaciones escritas y/o verbales, con objetos como muebles, máquinas y herramientas, con instancias organizacionales, etc.


La idea central del tema es motivar a los empleados de los distintos niveles de responsabilidad a hacer lectura crítica y aplicar pensamiento creativo en sus cargos o empleos en la organización, a inferir o sacar conclusiones sobre los elementos favorables y desfavorables de su trabajo, en términos de proyectar personalidad, generar bienestar y armonía en los  puestos de trabajo,  contribuir con la responsabilidad social empresarial y propiciar mejoramiento de la productividad en la organización. Para el propósito pedagógico este tema se contextualiza en el área del desarrollo organizacional, se enfoca desde las llamadas competencias organizacionales y sociales de los empleados o trabajadores de las empresas, sean públicas o privadas, de cualquier tamaño y actividad económica, independientemente del territorio donde realizan sus actividades. 

En síntesis, se propone el tema como un motivo de reflexión para quienes aspiran a mejorar los ambientes de trabajo (climas organizacionales), ambientes donde concurren varias personas o grupos y se exteriorizan las dinámicas socio - funcionales de los cargos, donde son observables y mostrables las actitudes individuales de quien realiza el trabajo (personalidad y ética), donde son valorables la cultura organizacional (imagen interna y externa de la empresa) y la productividad en términos de eficiencia - eficacia.
      
El asunto se plantea, entonces, como una unidad temática, con intención didáctica, de la siguiente manera:
      
Un cargo sea privado o público no es una entidad aislada, estática, fija, inmodificable, intrascendente. Dentro del sistema de la organización tiene  interacciones dinámicas hacia adelante y hacia atrás, verticales y horizontales, en el desarrollo del diseño del  trabajo. Está integrado sistémicamente a los procesos de trabajo dirigidos al cliente interno y al cliente externo, al logro de la misión de la empresa, al bienestar de la comunidad en la que está inmersa la empresa (en la actualidad se denomina responsabilidad social en la gestión privada y responsabilidad municipal en la gestión pública).  

El puesto de trabajo es el espacio físico, psicológico y socio - cultural de la persona en la empresa u oficina. En este espacio de triple dimensión la persona vive y convive, actúa e interactúa, investiga y construye, analiza y critica, propone y dispone, pasa largos tiempos de su vida. Ahí están también los elementos materiales como los escritorios, las mesas, las sillas, los computadores, los archivadores, los estantes, los papeles, los avisos, los lápices, etc. Por supuesto, ahí se concreta la interacción con las personas con quienes trabaja y comparte ese ambiente social y cultural.

El escritorio (también puede ser la mesa de trabajo o el mostrador o la carretilla), para tomar un elemento en particular a manera de ejemplo, es uno de los dispositivos materiales más significativos para el trabajo de la persona, es un elemento visible para sí misma y para los demás. En la cotidianidad del trabajo, es el elemento que más refleja cualidades de la persona por su orden, aseo, adornos, papeles, mantenimiento y demás cosas que puede haber en él. Hay escritorios feos y bonitos o más feos y más bonitos. Hay sillas firmes y cómodas y hay sillas descompuestas e incómodas. Hay escritorios bien organizados, medianamente organizados o altamente desorganizados. En éstos últimos, la persona usuaria de la superficie del mueble y los cajones no sabe qué hay o dónde puede estar un documento o lápiz, en fin, es visible el desorden.
      
La persona se identifica con su puesto de trabajo y se solidariza con el cargo de los demás, se apropia adecuadamente de él, lo estima, lo mima, lo cuida. Podría decirse que ese puesto de trabajo (sencillo o sofisticado, calificado o no calificado) es el alma de la empresa, “de mi empresa, donde pertenezco laboralmente y con la cual me identifico, donde trabajo y me gano la vida”, como dicen algunos.

Si el puesto de trabajo está o permanece desordenado, desarreglado, desatendido, la persona puede mejorarlo para sí misma y para los demás. Puede hacerlo descubriendo desde su interior (como individuo de pensamiento crítico) la manera de ver en él una especie de expresión de su personalidad, de su modo de vivir, de sus valores y hacer de ese puesto de trabajo un lugar bonito, amable consigo misma y con los demás, para que su vivir y convivir sea también bonito en el trabajo. Este es un factor de productividad empresarial, de aprendizaje continuo y aplicación de competencias laborales.

Al cargo o trabajo hay que darle un sentido, un significado, una trascendencia, identificarlo con la misión tanto personal como institucional, no se trata solamente de un asunto de arreglo estético. Es un arreglo físico, psicológico y social. Es comprender que el puesto de trabajo es fundamental para la productividad de la empresa. Desde él la persona contribuye con el progreso de la empresa y si ésta progresa también puede hacerlo ella, siempre que no pierda su empleo. Hace equipo con su empresa, trabaja en sinergia con ella.
      
Para esto debe pensar quién o quiénes están en la oficina y quiénes se benefician de su trabajo: el empleado mismo, el jefe o director, la coordinadora, el patrón, el compañero, la compañera, la secretaria, el amigo, la amiga, el mensajero, el conductor. En los aspectos psicológicos y sociales pueden aparecer actitudes inconvenientes frente a ellos (sus compañeros) como "empujarlos" o "fastidiarlos" o "reclamarles" o "agredirlos" por los errores propios, desilusiones y frustraciones. Ellos, quizás, no tienen nada que ver con esas angustias. Si la persona es así en el trabajo, se aburrirán con ella, tenderán a marginarla con razón y de pronto la despiden.

Perder el empleo por estas razones sería un desenlace muy grave e incómodo porque seguramente la persona no conseguirá un empleo como el que tiene y tendrá que adaptarse a nuevas personas, situaciones, ambientes organizacionales, circunstancias y condiciones. En el peor de los casos podría sufrir desempleo crónico (desempleo prolongado con sus efectos perniciosos). Como quien dice, a empezar de nuevo, perdiendo el camino recorrido y dejando el puesto de trabajo el cual la acogió desde el primer día. Pierde lo principal, la empresa que le dio relativa seguridad y alegría de vivir.

En este punto del desarrollo del tema, se propone una meditación como esta:

Por el trabajo, además de realizarnos como individuos laboralmente competentes, somos económicamente productivos y socialmente activos,  tener diferencias de criterio y resolver conflictos.

El puesto de trabajo es, definitivamente, la estancia y la instancia de la convivencia y la vivencia: ahí vive y convive  la persona en la empresa.
      
Para terminar estas anotaciones se puede agregar que en el trabajo hay cosas y casos complejos, otros complicados y otros difíciles. Yo puedo ser complejo (de hecho los humanos lo somos), o complicado o difícil, o todo esto al mismo tiempo, lo cual sería una debacle. Meditemos cómo somos y cómo esta manera de ser y actuar podría incidir en nuestro puesto de trabajo, en nuestra empresa, en las relaciones interpersonales, en la productividad y el progreso de la empresa.

La principal responsabilidad social de una empresa es sobrevivir, no dejar de existir. Ayudemos para que nuestra empresa no desaparezca, para que permanezca, crezca y se desarrolle con nosotros adentro.
      
Jorge Bonil Reyes

                                                                      Fin

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Nuevos roles en la educación


Nuevos roles en la educación

En efecto, somos testigos y actores al mismo tiempo de los avances tecnológicos, didácticos y pedagógicos aplicados en la educación. No obstante la complejidad y velocidad de estos cambios no es difícil comprender que los instrumentos conceptuales, las teorías informáticas, los objetos tecnológicos y los denominados software educativos son un recurso idóneo e imprescindible para la educación en nuestro tiempo, pero es conveniente reiterar que per se no determinan el progreso ni el desarrollo del individuo y la sociedad.

En este contexto las políticas públicas de educación, de ciencia y tecnología, los programas educacionales y los diseños curriculares deben estar abiertos a la innovación y en armonía con las nuevas corrientes del pensamiento innovador y creativo, no como una cuestión de estereotipo ni esnobismo, sino como un imperativo propio de asimilación y adaptación al cambio al que está enfrentada Colombia, como país y como sociedad moderna.

El razonamiento anterior nos invita a considerar al docente y al estudiante como los centros focales de la dinámica educacional, a cualificarlos como los sujetos activos del desarrollo en casi todas sus variables fundamentales: social, económica, política, cultural y ambiental. Aquí no tiene cabida el papel de espectador, sujeto pasivo y no participativo. En este sistema de variables la tecnología (TIC) y la ética son transversales. De este imperativo se desprenden las consideraciones sobre el nuevo papel o nuevos roles de los docentes y los estudiantes, roles acordes y en sinergia con estos elementos del desarrollo integral. 

Mi enfoque es integral: nos conciernen el saber (pensar), el saber hacer (actuar) y el ser (sentir). En la educación se fundamenta el desarrollo y la estructuración valorativa de la sociedad colombiana considerada en el contexto de la globalidad.

En este enfoque de desarrollo que he adoptado los individuos asumen y cumplen diferentes roles, objetivos y utilizan diferentes medios con resultados distintos y concurrentes. Quiero decir, en los procesos de desarrollo integral no todos los miembros activos de la sociedad hacemos lo mismo, ni en cantidad ni en calidad. Estos roles son variados según los distintos espacios contextuales, los diferentes espacios conceptuales y los variados espacios estratégicos. Así, en los procesos educativos necesarios y pertinentes al cambio nuestros roles son disímiles (docentes y estudiantes), pero nos apoyamos en instrumentos tecnológicos similares por no decir iguales, concurrimos en los buenos resultados.

No cabe duda respecto de la importancia y utilidad de los medios tecnológicos dentro de los procesos educativos. El hombre de manera constante y dinámica está creando, innovando, investigando, produciendo, modificando. La interacción educativa propone amplios repertorios de conocimientos y de creaciones de objetos tecnológicos para enfrentar las realidades y los problemas del entorno. La educación actual apunta a la formación de pensamiento para la transformación del entorno y para lograr adecuados niveles de bienestar individual y colectivo. Así, los docentes y los estudiantes "son sujetos constitutivos y determinantes de la sociedad".

Los computadores y los software educativos en sus variadas modalidades y exigencias cumplen un papel de elementos contribuyentes con la transmisión e intercambio dinámicos de saberes y desarrollo de habilidades y destrezas. Las TIC aportan elementos para la investigación y la innovación de los procesos educacionales, generando diversidad de productos y servicios en las diversas áreas tecnológicas.

Propongo en estas anotaciones que los nuevos roles de los tutores y los estudiantes, en este contexto, están en las aulas virtuales. Estas aulas utilizan plataformas de comunicación y entrenamiento formativo, es decir, la información y la comunicación se entrelazan con la formación. Por supuesto, este enunciado no tiene valor absoluto ni insinúa la desaparición de las aulas presenciales o la extinción total de métodos alternativos de educación. En el mundo conviven lo nuevo y lo viejo, no necesariamente se excluyen recíprocamente. El desarrollo, infortunadamente, se presenta como un fenómeno humano inequitativo y desigual, con amplias y profundas diferencias de país a país, de región a región, de persona a persona.

Tanto el docente como el estudiante se encuentran inmersos en una constante interacción de conocimientos y experiencias, habilidades y competencias, el primero con sus roles de investigador, planificador, coordinador, comunicador, orientador y evaluador y el segundo como sujeto activo que recoge informaciones, las combina con las propias (conocimientos previos), discierne, analiza, concluye y propone nuevos conocimientos. En ambos la investigación, la innovación y la creatividad, en sus respectivos roles, son una exigencia y una oportunidad.

El tema es tan interesante como rico en posibilidades, pero ampliarlo aquí no es sugerible.

El cambio de roles de docentes y estudiantes en contextos sociales, culturales y educativos dinámicos, caracterizados por los desarrollos y las aplicaciones crecientes de las TIC, es una condición necesaria para el surgimiento de ciudadanos más interactivos (competencias ciudadanas) y más competitivos en ambientes laborales empresariales (competencias laborales): el docente, creador y animador de ambientes de conocimiento y el estudiante cuestionador e innovador, ambos con ánimo de investigadores y generadores de nuevos conocimientos, ambos con responsabilidad social.


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jueves, 25 de noviembre de 2010

Las redes sociales

Alguna vez escuché que la persona nace sola y muere sola, pero no vive sola. Esta frase tiene validez y adquiere mayor resonancia en la vida actual, en lo contemporáneo, pues la interacción humana es ahora más dinámica, más continua, más desprevenida, más rápida y cuenta con más y mejores medios como Internet. Es en este contexto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación donde inscribo mis comentarios. Son sencillamente eso, comentarios, no pretendo incursionar en la investigación de las ciencias sociales ni en la investigación y desarrollo (I+D) de las tecnologías, estos temas tienen otros espacios, otros actores y desarrolladores tanto en la academia como en la misma Internet.

Considero que Wikipedia es un medio idóneo para leer sobre estos temas, es un recurso entre muchos al alcance de la gente interesada en esto. De estas lecturas puedo anotar que las relaciones entre personas y grupos de personas se basan en criterios de amistad, negocios, parentescos, en fin, en cuestiones comunes, afines o en oportunidades solo para compartir. Las redes sociales, entonces, constituyen un gran tejido humano en los ámbitos locales, regionales, nacionales, internacionales y globales. Son básicamente estructuras sociales. 

Las ciencias sociales (sociología, antropología, economía, ciencia política) y las disciplinas organizacionales y empresariales estudian y analizan estos fenómenos. La cuestión de las redes sociales no pertenece exclusivamente a la era de las TIC, no es una idea ni un concepto típicamente nuevo, es de vieja data y se ha utilizado para designar y referirse a los lazos y vínculos entre personas, organizaciones y aún entre Estados.

Este asunto de las estructuras sociales virtuales tiene el efecto de bola de nieve, con uno ya comienza a tejerse la red, es un tejido social abigarrado, hay etnias, territorios, lenguajes, ideas, ámbitos geopolíticos, matices ideológicos y religiosos, etc., todos o casi todos se afectan recíprocamente. Las redes sociales son sistemas abiertos de relaciones de intercambio. Hay intercambio entre los individuos de una misma red y entre individuos de varias redes quienes amplían informaciones, opinan, critican, debaten y hasta se enojan. 

En las redes sociales se identifican tres elementos fundamentales: comunidad, comunicación y cooperación. En Internet las redes sociales son comunidades virtuales, las personas y los grupos potencian sus recursos a partir de identificarse según necesidades y problemáticas. Hay un gran número de redes, solo enuncio algunas pocas   como Facebook, Twitter, Amazon y Myspace, todas agrupan millones y millones de personas de manera global. 

Quizás sus estructuras y funcionamientos seguirán evolucionando, adquiriendo mayor número de usuarios y generando nuevas normas de uso incluyendo las de tipo legal o jurídico, además de las éticas y culturales.   


viernes, 19 de noviembre de 2010

Radio, televisión y educación



Estas anotaciones están orientadas a compartir con ustedes algunos aspectos generales de mi pensamiento en tormo del tema de La Radio y la Televisión en la Educación.

Es un tema obligado tanto en la academia como en los hogares y con mayor razón en los ámbitos de las comunidades educativas y las instancias diseñadoras de la política pública educativa. El asunto no es competencia solamente de los docentes y los estudiantes; su importancia, utilidad y pertinencia se extiende al papel de los padres de familia como sujetos coautores y corresponsables de la educación. Esta apreciación responde a mi enfoque sistémico en el tratamiento del tema y a mi concepción de la cooperación para el desarrollo integral de los niños y jóvenes.

Comienzo diciendo que Ciencia y Tecnología van de la mano, son disciplinas y actividades interactivas, interrelacionadas y determinantes de los cambios socioculturales, económicos, ambientales y aún políticos de nuestros tiempos. Estas variables del desarrollo tienen un elemento común transversal al cual impactan directamente, es la educación. En ésta confluyen las tendencias, las políticas públicas, las realizaciones sociales, las teorías que ayudan a explicar el mundo y las actitudes de las comunidades humanas ante la vida. La educación, entonces,  ha sido impactada y sigue siendo impactada por la radio y la televisión, son sus fuerzas de cambio y sus recursos instrumentales de desarrollo.

Como elementos de la tecnología (TIC), la radio y la televisión, cada una en sus correspondientes niveles y medios de difusión de la información y promoción de la comunicación a distancias nunca imaginadas, han contribuido con el acercamiento de las personas y con la creación y recreación de ambientes virtuales educativos. Tanto en áreas urbanas como rurales, ciudades grandes y pequeñas, la radio y la televisión incursionó en la vida familiar modificando usos, hábitos y costumbres, modos de hablar y maneras de interrelacionarse,  aportando nuevos elementos de lectura crítica y constructiva de las realidades concretas.

Aquí en Colombia, por ejemplo, puedo citar como primeras acciones (quizás pioneras) a las Escuelas Radiofónicas (Radio Sutatenza) en la segunda mitad del siglo pasado (ACPO - Acción Cultural Popular), el bachillerato por radio de la entonces Radiodifusora Nacional de Colombia (hoy Radio Nacional), los programas educativos de la Televisora Nacional en blanco y negro y otros medios radiales que contribuyeron con esta labor educativa a través de programas de difusión cultural y científica. La radio y la televisión informaron masivamente sobre la llegada de los astronautas a la luna, permitieron seguir más de cerca la guerra de Vietnam, los acontecimientos políticos y culturales de los países, la caída del muro de Berlín, las Olimpíadas y otros eventos, en fin, el mundo se abrió a la gente y la radio y la televisión se convirtieron en ventanas abiertas a la vida.

En la actualidad tenemos las emisoras universitarias Javeriana Estéreo, Universidad Nacional FM y Universidad Jorge Tadeo Lozano FM como espacios de expresión educativa y cultural, tanto de los estudiantes y docentes, como de instituciones científicas y tecnológicas. Cito, por ejemplo, la UNAD (Universidad Nacional a Distancia con su programa institucional por televisión denominado Desarrollo Humano y Educación, la ESAP (Escuela Superior de Administración Pública) con su espacio Construyendo la Nueva Administración Pública y los ciclos de teleconferencias de capacitación y el SENA con sus programas de difusión y promoción educativo - tecnológica. En las distintas regiones colombianas la televisión y las emisoras (regionales) se encargan de estas acciones educativas, son las que realizan mayores acciones de difusión de las culturas y del folclor regionales, para citar solo dos temas.

La ciencia, la tecnología, la cultura, la economía, la ciencia política, los deportes, las organizaciones sociales y religiosas, los gobiernos, las universidades, están abiertos al conocimiento y a la crítica por parte de los ciudadanos del planeta. Por supuesto, es conveniente anotar que el desarrollo es desigual e inequitativo (quizás excluyente en la práctica), no todos los habitantes del planeta, incluyendo nuestros ciudadanos colombianos, tienen acceso en igualdad de condiciones y oportunidades a estas tecnologías, pero esta situación no afecta la capacidad de cambio, avance e impacto de la radio y la televisión en la educación. 

Con base en estas consideraciones puedo afirmar que el desarrollo humano está impactado educativamente por estos dos elementos de reciente aparición en el proceso histórico de la humanidad. En la actualidad la radio y la televisión, cada una en sus respectivas dimensiones, políticas gerenciales, infraestructuras, realizaciones, alcances y posibilidades, se encuentran interactivamente en las aulas de la educación presencial y en las aulas virtuales, impartiendo y compartiendo con los docentes y los estudiantes el conocimiento y las posibilidades del desarrollo, como actores y agentes del mismo, desde la perspectiva de un mundo mejor. 

Gracias.