Nuevos roles en la educación
En efecto, somos testigos y actores al mismo tiempo de los avances tecnológicos, didácticos y pedagógicos aplicados en la educación. No obstante la complejidad y velocidad de estos cambios no es difícil comprender que los instrumentos conceptuales, las teorías informáticas, los objetos tecnológicos y los denominados software educativos son un recurso idóneo e imprescindible para la educación en nuestro tiempo, pero es conveniente reiterar que per se no determinan el progreso ni el desarrollo del individuo y la sociedad.
En este contexto las políticas públicas de educación, de ciencia y tecnología, los programas educacionales y los diseños curriculares deben estar abiertos a la innovación y en armonía con las nuevas corrientes del pensamiento innovador y creativo, no como una cuestión de estereotipo ni esnobismo, sino como un imperativo propio de asimilación y adaptación al cambio al que está enfrentada Colombia, como país y como sociedad moderna.
El razonamiento anterior nos invita a considerar al docente y al estudiante como los centros focales de la dinámica educacional, a cualificarlos como los sujetos activos del desarrollo en casi todas sus variables fundamentales: social, económica, política, cultural y ambiental. Aquí no tiene cabida el papel de espectador, sujeto pasivo y no participativo. En este sistema de variables la tecnología (TIC) y la ética son transversales. De este imperativo se desprenden las consideraciones sobre el nuevo papel o nuevos roles de los docentes y los estudiantes, roles acordes y en sinergia con estos elementos del desarrollo integral.
Mi enfoque es integral: nos conciernen el saber (pensar), el saber hacer (actuar) y el ser (sentir). En la educación se fundamenta el desarrollo y la estructuración valorativa de la sociedad colombiana considerada en el contexto de la globalidad.
En este enfoque de desarrollo que he adoptado los individuos asumen y cumplen diferentes roles, objetivos y utilizan diferentes medios con resultados distintos y concurrentes. Quiero decir, en los procesos de desarrollo integral no todos los miembros activos de la sociedad hacemos lo mismo, ni en cantidad ni en calidad. Estos roles son variados según los distintos espacios contextuales, los diferentes espacios conceptuales y los variados espacios estratégicos. Así, en los procesos educativos necesarios y pertinentes al cambio nuestros roles son disímiles (docentes y estudiantes), pero nos apoyamos en instrumentos tecnológicos similares por no decir iguales, concurrimos en los buenos resultados.
No cabe duda respecto de la importancia y utilidad de los medios tecnológicos dentro de los procesos educativos. El hombre de manera constante y dinámica está creando, innovando, investigando, produciendo, modificando. La interacción educativa propone amplios repertorios de conocimientos y de creaciones de objetos tecnológicos para enfrentar las realidades y los problemas del entorno. La educación actual apunta a la formación de pensamiento para la transformación del entorno y para lograr adecuados niveles de bienestar individual y colectivo. Así, los docentes y los estudiantes "son sujetos constitutivos y determinantes de la sociedad".
Los computadores y los software educativos en sus variadas modalidades y exigencias cumplen un papel de elementos contribuyentes con la transmisión e intercambio dinámicos de saberes y desarrollo de habilidades y destrezas. Las TIC aportan elementos para la investigación y la innovación de los procesos educacionales, generando diversidad de productos y servicios en las diversas áreas tecnológicas.
Propongo en estas anotaciones que los nuevos roles de los tutores y los estudiantes, en este contexto, están en las aulas virtuales. Estas aulas utilizan plataformas de comunicación y entrenamiento formativo, es decir, la información y la comunicación se entrelazan con la formación. Por supuesto, este enunciado no tiene valor absoluto ni insinúa la desaparición de las aulas presenciales o la extinción total de métodos alternativos de educación. En el mundo conviven lo nuevo y lo viejo, no necesariamente se excluyen recíprocamente. El desarrollo, infortunadamente, se presenta como un fenómeno humano inequitativo y desigual, con amplias y profundas diferencias de país a país, de región a región, de persona a persona.
Tanto el docente como el estudiante se encuentran inmersos en una constante interacción de conocimientos y experiencias, habilidades y competencias, el primero con sus roles de investigador, planificador, coordinador, comunicador, orientador y evaluador y el segundo como sujeto activo que recoge informaciones, las combina con las propias (conocimientos previos), discierne, analiza, concluye y propone nuevos conocimientos. En ambos la investigación, la innovación y la creatividad, en sus respectivos roles, son una exigencia y una oportunidad.
El tema es tan interesante como rico en posibilidades, pero ampliarlo aquí no es sugerible.
El cambio de roles de docentes y estudiantes en contextos sociales, culturales y educativos dinámicos, caracterizados por los desarrollos y las aplicaciones crecientes de las TIC, es una condición necesaria para el surgimiento de ciudadanos más interactivos (competencias ciudadanas) y más competitivos en ambientes laborales empresariales (competencias laborales): el docente, creador y animador de ambientes de conocimiento y el estudiante cuestionador e innovador, ambos con ánimo de investigadores y generadores de nuevos conocimientos, ambos con responsabilidad social.
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